domingo, 12 de diciembre de 2010

SALMO 106. BONDAD


Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterno su amor.


Este salmo expresa una oración colectiva de lamentación por el pecado. Al mismo tiempo constituye una especial de memorial histórico en el que se refleja la fidelidad y el amor constante de Dios frente a la infidelidad, incredulidad y lealtad dividida del pueblo.

A lo largo de tres estrofas se hace una recorrido por la historia de Israel desde la esclavitud en Egipto hasta la sumisión de Israel a los pueblos vecinos pasando por el éxodo, los años del desierto, la conquista de la tierra y la entrega de Israel a la idolatría de los pueblos a su alrededor.

Pero, sin embargo, a mí lo que realmente me ha llamado la atención ha sido la invitación a reconocer la bondad de Dios. Pero no de una manera teórica. No proclamar que Él es bueno como se puede proclamar que es justo, santo, omnisciente, omnipotente y un largo etcétera. La invitación del salmista me ha hecho pensar no en lo que creo acerca del carácter de Dios, sino más bien en lo que experimento del mismo en mi vida.

La llamada del poeta me ha forzado a la introspección para comprobar cuándo fue la última vez que experimenté en mi vida la bondad de Dios, no como concepto, sino como realidad. Cuándo fue la última ocasión en que pude reconocer plenamente y, por tanto, disfrutarla, la bondad del Señor para conmigo y los míos.

Un principio

¿Cuándo fue la última vez que la bondad de Dios fue real en mí?

Una oración

Por la evangelización de República Dominicana

sábado, 11 de diciembre de 2010

SALMO 105. ENFRENTANDO PROBLEMAS

Recurrid al Señor y su poder,
buscad siempre su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios y las sentencias de su boca.


Siempre hay que enfrentarse al futuro y no lamentarse por el pasado perdido.

Este salmo está enfocado en describir al Dios que salva. Lo hace por medio de cinco estrofas que enfatizan las fidelidad e intervención del Señor. La primera, se centra en los patriarcas, la segunda describe a José y cómo fue usado por Dios. La tercera, se centra en explicarnos el poder del Señor a través de las plagas de Egipto. En la cuarta, se nos habla del éxodo. Por fin, la quinta, se centra en la posesión de la tierra prometida.

Por tanto, es normal que el salmista anime al pueblo a recurrir al Señor y a su poder, a buscarlo en el momento de la dificultad y la prueba. Esto es precisamente lo que ha llamado mi atención de este salmo, que me proporciona un sencillo método para afrontar las dificultades de la vida, me da un proceso.

Si algo es consustancial a la experiencia humana es tener que vivir y experimentar problemas y dificultades. Forma parte de nuestra humanidad. Ahora bien, diferentes personas nos enfrentamos de diferentes maneras a las mismas. El creyente recibe en este salmo un valioso proceso para enfocarlas y vivir con ellas. Recurrir al Señor --> ¿Cómo? --> Buscando su rostro --> ¿Y qué hacemos para motivarnos? --> Recordar sus maravillas y prodigios --> ¿Algo más puede ayudar? --> Las sentencias de su boca --> es decir, sus promesas.

Un principio

Sigue la estrategia del Señor cuando enfrentas dificultades.

Una oración

La evangelización de Puerto Rico